domingo, 28 de agosto de 2016

aquí me quedo
















Murió el asombro, y ha muerto la sorpresa,
así como también ha muerto la esperanza.
Y si no han muerto aún, están en calma,
aunque carguen agonías que les pesan

No doy un paso más, aquí me quedo
a la espera de los cantos de sirena
que si ayer no los creí, hoy si los creo
pues la vida me ha devuelto la inocencia

Si acaso de tu mano yo comiera
las migajas que a veces se te caen
de tu sed de soberbia dependiera
lo que a tu indiferencia se substrae

No es este un día más, sino uno nuevo
que atesoro cual si fuese oro molido.
Mi hilo conductor no se ha rendido
si acaso, he de cambiarlo por longevo

Murió el asombro, y ha muerto la sorpresa
pero aún le quedan retos a mi vida.
Sanaré en el andar las mil heridas
y barreré las migajas de la mesa



domingo, 21 de agosto de 2016

¿qué puedo hacer por tí, pequeño Omran?


























Aparte de admirarte y respetarte. Aparte de llorar las lágrimas que a ti ya no te brotan.¿QUÉ PUEDO HACER POR TI, PEQUEÑO OMRAN? ¿Cómo sensibilizar a los insensibles? ¿Cómo hacerles ver que no hay guerra que valga una sola vida? ¿Cómo hacerles entender a los ambiciosos, duros de corazón, a esos que ya ni siquiera tratan de esconderse tras su falsa piel de oveja,  que guerra tras guerra todo ha seguido igual y que el cambio debe ser desde adentro? ¿Qué clase de semilla somos? ¿Cómo comprender la magnitud de la frase: Hechos a Imagen y Semejanza? ¿Cuándo llegaremos a tocar ese “adentro”; no algunos adelantados, sino como HUMANIDAD?

¡Te pareces tanto a los que tengo más cercano! La misma carita sucia,  la misma incredulidad en la mirada…La misma pregunta: 
                                                                
                                                               ¿HASTA CUÁNDO?



ADELFA MARTÍN

miércoles, 10 de agosto de 2016

no...











No apoyes la fuerza de tus manos en mis hombros,
ni empujes por mis vértebras, el dolor que no se alivia.

No permitas que se seque mi adorada buganvilia,
ni dejes que mañana, mi jardín se vuelva escombro.


Adelfa Martín 

jueves, 4 de agosto de 2016

el fuego de Santelmo
















La soledad nunca ha sido mi acompañante, aunque ahora se aferre por perseguirme. Me niego a abrir puertas y ventanas, cofres y madrigueras, escondites y secretos que pugnan por emerger.

No reconozco esa parte solapada, que no voy a aceptar. Esa otra extraña, casi desconocida, callada y ensimismada en asuntos demasiado terrenales y básicos. ¿Cómo puede Dña. creatividad florecer entre tanto abrojo, seco e informe?

Busco afanosamente entre los pliegues del abandono lo que fue y ya no es, lo que se atesoró y terminó siendo polvo, y no de estrellas, precisamente.

¿Seré yo quien habla ahora, o será el vaho que van dejando tras de sí aquéllas otras palabras? Yo sí sé que no sé nada… que tal vez no supe; que solo fue como el hermoso pero efímero Fuego de Santelmo.

Recoger las flores secas debe ser una tarea para la reflexión, incluso para el orgullo, pues si hay rastros… hubo esplendor.

El alma guerrera es lo último que se extingue, lo último que se entrega y baja la cerviz… ¿será este el caso?...

ADELFA MARTÍN


viernes, 29 de julio de 2016

Satán...epílogo de la novela LA TRATA...


   
Link a La trata. Corrupción e indiferencia..http://myBook.to/Latrata
 
Como araña que teje su trampa mortal, como el agua que se desliza silenciosamente hasta inundarlo todo, como la humedad que va lamiendo sin sentirla las paredes hasta destruirlas, así de sutil tejió su red aquél mal hombre que tenía en sus manos la inocencia de quien apenas abría los ojos a la vida.

Una belleza sencilla, como la de las flores que la rodeaban, no parecía ser compatible con la dolorosa infancia signada por el abandono, la pobreza y la ignorancia, que la llevaron a ser vendida como ganado.

Un torrente de palabras fáciles salía de los labios del Satán con mirada transparente. Promesas de una mejor vida para la inocente de apenas 14 años, que tranquilizaron la conciencia de la madre que, agobiada por el hambre de los más pequeños de sus hijos, se aferró a creer en ellas y así solucionar sus problemas inmediatos, pretendiendo no ver más allá de lo que se le prometía.

Llevada a un mundo desconocido, enorme, y terriblemente cruel; violada, golpeada, escarnecida; obligada a consumir y a venderles droga a los clientes que le imponían, vio los cielos abiertos cuando alguien dejó por allí descuidado un filoso cuchillo.

Se lo llevó a su cama, y antes de caer rendida por el terrible cansancio de haber “atendido” 20 hombres en su jornada laboral, y sin dudarlo ni un instante, se clavó la enorme hoja en el vientre, y se tapó cuidadosamente...

ADELFA MARTÍN

martes, 26 de julio de 2016

¡ale, vida!



No permitas saque el dedo del renglón
ni distraiga mi poco tiempo en nimiedades.
Acogeré a todos, sin ambajes,
y sin taches a su oscura sin razón

¡Total!

ha de ser más leve el equipaje
y le dará un nuevo aliento al corazón
que necesita de apapachos y coraje
para el salto mortal sin protección

¡Ale,  vida!

que no falten la entereza
el orgullo sin soberbia, ni el valor
ni tampoco se escatime la nobleza
que distingue entre santo y pecador

Que perdone quien se sienta con agravio.
No es el caso del sencillo versador
que convierte un poema en oración
y se oye como cántico en sus labios

  Adelfa Martín