jueves, 18 de septiembre de 2014

CUANDO LAS MUJERES NOS EQUIVOCAMOS. ”agarrando, aunque sea fallo”, no es la opción



 La usualmente incomprensible incongruencia humana, nos lleva a cometer errores en lo que debería ser más simple: el sentimiento del amor. A veces nos enamoramos de quien no debemos, y dejamos de lado personas maravillosas que harían cualquier cosa por nosotros.

El “clic” que pareciera ser la clave para engancharnos con ese sentimiento, suele confundirse con la pasión, lo que a veces nos lleva por caminos tortuosos, que en vez de acercarnos, nos alejan de la felicidad.

Pero es algo innato en el hombre y la mujer asomarse a abismos peligrosos, engañados por espejismos que con frecuencia dejan un mal sabor de boca y el corazón casi inhabilitado para volver a embarcarse en la aventura. Pero insistimos. Nos caemos y nos levantamos, con terquedad inaudita.

Esos aciertos y errores deben constituir la experiencia, ya que nunca más acertado el refrán de:”nadie escarmienta en cabeza ajena”, que cuando lo aplicamos al amor.

Aùn existe, -particularmente entre las mujeres-, el miedo a estar solas, a escuchar las consejas de amigos y parientes, amén de la vergüenza de “quedarse para vestir santos”, lo que las impulsa a veces a lo de:”agarrando,  aunque sea fallo”, como dicen en Venezuela, siendo - como es lógico - peor el remedio que la enfermedad.                                                                                                                                                                        
Pero bien sabemos que no todas logran la felicidad casándose, o viviendo en pareja. Las hay que sufren agonías silenciosas con maridos violentos por el temor al que dirán,  porque piensan que morirán de hambre si se separan, o porque “esta es la cruz que me tocó”; y lo triste, es que lo creen firmemente.

Nuestra obligación es tratar de ser felices, y aunque siga siendo ideal tener una familia constituida por papá, mamá e hijos, esto debe serlo únicamente si hay amor, respeto y valores, que podamos heredar a los que traemos al mundo.

Una mujer formada profesionalmente, o sencillamente independiente económicamente debido a su trabajo y quehacer autónomo, también puede ser feliz, aunque por algún motivo no llegue a tener hijos, ni  marido. Debemos alejarnos de los clichés sociales que nos condicionan a aceptar a veces situaciones que no son las que deseamos.

Aún en América Latina –y no es porque no ocurra en otros lados, sino porque esto me toca más de cerca- existen las mujeres que viviendo en aldeas de particulares costumbres, son casadas con quien elija su padre, a cambio de una dote de vacas, ron y dinero. Que son excluidas de la escuela, y que no tienen el menor derecho a opinar ni siquiera en lo concerniente a sus propios hijos, siendo objeto de burla si nadie las pide en matrimonio; cosa esta última que sucede todavía incluso, en otros estratos sociales, donde a las mujeres solas se les endilgan apodos, como solterona, quedada, etc.

Es mucho lo que las mujeres que por suerte tenemos otra clase de vida podemos y debemos hacer por esas congéneres en desventaja. Exigir que sean no solo promulgadas las leyes que acaben con la terrible desigualdad que aún persiste en muchos ámbitos, sino que se apliquen, porque en algunas ocasiones después de lograrlas, se terminan convirtiendo en letra muerta. Y aunque  ha habido avances, todavía no son suficientes.

Justamente es esa desidia por parte de las autoridades, lo que hace que mujeres que viven en una difícil situación de pareja, no acudan a pedir auxilio porque desconfían de que van a ser atendidas con respeto, y no recibir la respuesta, como sucede en ocasiones, de que: .”Eso no es nada, si las heridas o los golpes sanan antes de 15 días, no podemos proceder” ¿?, y esto todavía ocurre en algunos lugares, particularmente en zonas rurales y comunidades indígenas, a pesar de las leyes promulgadas, la capacitación a los Ministerios Públicos, etc.

Es nuestra obligación - primero a nuestras hijas y a las jóvenes que nos toquen de cerca - enseñarles que son valiosísimas, que aprendan a depender de ellas mismas, a ser autosuficientes, y a mantener una elevada autoestima, y que solo en el caso de que encuentren un hombre que las respete, que las ame, que no pretenda cambiarlas, o mucho menos coartarlas, prohibirles, o inhibirlas de realizarse como seres humanos, entreguen su corazón y compartan su vida con esa pareja que han elegido, en la seguridad de que en ese caso, habrán decidido la que puede ser la mejor y más satisfactoria forma de vida.

Pero por favor, no nos olvidemos de las que no tienen voz, y menos aún, de aquéllas que ni siquiera saben que tienen derechos.

 

martes, 16 de septiembre de 2014

UN LARGO PRÒLOGO para una novela corta.


  
 myBook.to/LaHeredera


EL LARGO PRÒLOGO DE MI NOVELA: LA HEREDERA

Jamás había deseado otro lugar, otro país, otros paisajes, pues a pesar de haber viajado desde muy niña con sus padres, estaba segura de que no vio rincones más hermosos; aunque el mundo es todo bello y sin excepciones - solía decir – pero aun así, tenía la plena certeza que la belleza que la rodeaba, era especial.

Si hablamos de  sol, el de esta tierra es espléndido, casi permanente, pues incluso en las épocas de frío, no deja de asomarse sin  timidez, como diciendo... ¡aquí estoy!, solamente me he ido a descansar por un ratito. Si el tema son las playas… ¡Uy! no podrían existir más bellas, de arenas blancas y tan finas, que se escurren entre los dedos cual si quisieran jugar a: ¿a que no me atrapas?

Se puede elegir entre desiertos de características muy particulares y únicas, montañas de recias y empinadas laderas, o selvas espesas y misteriosas, con sus cenotes de aguas tan antiguas y profundas, que han inspirado historias y leyendas por siglos.

Los paisajes especialmente agrestes que se encuentran en el sur, donde palpitantes cascadas lloran sus aguas eternas, derramándose copiosamente sobre ríos cristalinos, vigilados por altos miradores de dura roca, dejan sin palabras incluso a los más indiferentes.

Viejas y fantásticas pirámides guardan celosos secretos apenas desvelados. Algunas razas guerreras, a las que se ha logrado estudiar desentrañando sus complicados jeroglíficos, nos maravillan con sus increíbles edificaciones y conocimientos científicos,  que son el asombro de propios y extraños. Otras, todavía prácticamente desconocidas, dejaron huellas de su existencia aún visibles en diferentes lugares -  aunque poco se sepa de ellos - pero que sin embargo, por la hechura de sus construcciones, es lógico suponer que poseían una avanzada cultura.

Pintores, escultores, poetas, escritores, músicos, cantantes,  compositores, científicos… Gente creativa,  desbordada de arte e ideas,  que con sus manos de excepcionales artesanos, dan renombre e identidad cuando muestran sus diferentes habilidades.

Apenas con asomarse al balcón de un alto edificio y extender la mirada a lo lejos,  paseando por un parque cercano, o al internarse por una de sus interminables carreteras, se encuentran paisajes y motivos más que suficientes para inspirar al poeta o al pintor, que se dejan embelesar por los radiantes colores que la maravillosa flora pareciera regalar en una abundancia tal, que resulta abrumadora a veces.

El orgullo por la tierra  en que se nace no debe confundirse con el patrioterismo que nos desmerece, sino con la esencia misma de lo que somos como personas, pues también estamos formados por las miradas y vivencias de los que nos precedieron; también somos sangre de los que murieron y lucharon a brazo partido para heredarnos lo que nos circunda; para hacérnoslo más amigable, más humano y humanizado.

Inevitables y comprensibles son, tanto la tristeza y la lágrima furtiva cuando nos alejamos, como lo es la alegría cuando volvemos a lo nuestro; al rinconcito que nos vio nacer y que generosamente compartimos con quienes sean capaces de amarlo tanto como nosotros

Aún vuela el águila orgullosa y altiva, sobre ese hermoso lugar que no es necesario señalar en ningún mapa, pues quien sabe cuantos otros imaginadores puedan sentirse identificados con el panorama que se visualiza abajo, y que desde esa altura, inalcanzable para quien no sea el empecinado soñador, le permite decidir sin ser contrariado, que vive en un mundo sin fronteras; sin tuyos ni míos, sino sencillamente, de todos.

Un país, que incluso más que otros, debido a su particular historia espiritual, se prestaría maravillosamente para la vuelta a ese mundo de luz del que hablan las profecías, donde el hombre nuevo, preparado ya para alcanzar el designio que le fue dado en el origen y que olvidó y perdió cuando se dejó enceguecer por la soberbia, podrá reencontrar el camino de la verdad y la libertad que le pertenecen, como hijos que son… a Imagen y Semejanza.

Ella sabía, que como a toda criatura, le estaba llegando el tiempo de extender sus propias alas, de enseñorearse de su vida, de pisar fuerte para dejar huella clara de su propio andar, de cometer errores y pelear sus batallas sin mirar atrás buscando caballeros andantes que le enderecen sus entuertos.

No abandonaba su paraíso, ni jamás se iría para siempre. Habría de dejar el nido solo temporalmente, pues como a todo polluelo, le ha llegado la hora del nuevo amanecer, que le indica, sin lugar a dudas,  que su momento es: ahora.






viernes, 5 de septiembre de 2014

los 2 poemas que me publicò UMBRAL



 

AROMAS DE TU PIEL

Aromas de tu piel que tanto añoro
fuego ardiente que mora en mis adentros
tal vez nunca diré cuanto lo siento
aunque muera diciendo que te adoro

Estuvimos juntos poco tiempo
aunque fue tan intenso y tan profundo
que no me ha de alcanzar la luz del mundo      
para alumbrar el oscuro desaliento

Marcó mi vida tu sonrisa y tu presencia
esa manera de amar apasionada
la ternura se coló como si nada
y me envolvió sutilmente con su esencia

Hay recuerdos en el alma que se clavan
a sangre y fuego dejando intensa huella
fuiste el duende que me hizo sentir bella
cuando tus manos con pasión me acariciaban

Pero el amor es tan frágil, que Cupido
hoy te inspira nuevas ansias, otros sueños
escrito está,  de otra piel serás el dueño
mas, ¡no has echarme al cesto del olvido!

Aromas de tu piel... nuevas esencias
sutilmente y sin pudor buscan camino.
No seré yo quien desoiga el dulce trino
por complacer ancestrales reticencias



SENTADA A LA ORILLA DE LA VIDA


Me siento a la orilla de la vida
tratando de mirar en mis adentros
cuantos errores y cuantos desaciertos
cuantas lágrimas surcaron mis mejillas

Soy apenas una foto desvaída
de lo que una vez fue la presencia
de una mujer fuerte y aguerrida
de la que ahora no queda ni la esencia

Soy como álbum arrinconado en el estante
al cual de vez en cuando repasamos
para ver que nada es como era antes
ni nada del pasado nos llevamos

Quizás atesoremos los recuerdos
y las vivencias que nos dieron alegrías
las tristezas seguro las dejamos
para que no nos estorben la partida

Tal vez mañana no sienta lo que hoy
y pueda otra vez mirar el sol radiante
pues sin dudarlo soy un caminante
en este mundo de angustias y dolor

Sentada a la orilla de la vida
como quien mira a través de un ventanal
percibo que tal vez lo que hice mal
fue haber sido una mujer comprometida

con su conciencia, deberes y familia.
¿No es más feliz quien es más “personal”?
Aunque tal vez le llamen egoísta
seguro que tendrá un mejor final
sin las noches de insomnio y de vigilia


                    Adelfa Martìn

sábado, 23 de agosto de 2014

abràzame despacio


 



















 Son muy frías tus manos
y está muy triste el alma.
Me envuelvo en  el sudario
que un día te amortajara.
Abrázame despacio
y llévame contigo
que tal vez en el cielo
pueda vivir en calma
sin el odio inclemente
ni las falsas palabras

De quien diciendo amarme…
su daga me clavara




viernes, 8 de agosto de 2014

si acaso


     










SI  ACASO
 
Si acaso sucediera que a tu abrazo
el miedo que sentía se borrara
y con tu suave calor todo olvidara,
dejaría marchar, dando un portazo
el rencor que en mi alma cobijara.
Y un día, en remanso de agua clara,
ese odio, diluido y borrado por el tiempo,
seria solo un recuerdo,  que al ocaso,
me haría sonreír por un momento
al haber dicho  adiós al miedo y al fracaso