AMIGOS:ESTOS SON TROZOS-ESPERO
QUE TENGAN SENTIDO CRONOLÒGICO-, DE LA NOVELA
QUE ACTUALMENTE ESCRIBO... SI ALGUIEN TIENE EL VALOR DE LEER ESTE TEXTO COMPLETO,
ME ENCANTARÌA SABER... SI SIGO... O ME DEVUELVO. GRACIAS .
- ¿Y que tal Pepe?
- Pues aquí, lo mismo de
diario... ¿te sirvo tu café?
- Si, dámelo, que yo mismo
lo llevo a la mesa...
- ¿Y como va el trabajo?,
le preguntó desde la barra.
- Bien... bien... Eso
si... ¡mucho! Me acosté de madrugada...
- Yo pensaba que ser
periodista era coser y cantar, dijo el
cantinero...
- ¡Si hombre!... pero solo
si eres el encargado de los obituarios...
Ismael Lagos Ulloa se
dirigió a la mesa donde ya sus amigos le esperaban. Un hola y buenos días fue suficiente para
enfrascarse de inmediato en la conversación. Para ellos era importante este
intercambio de palabras mañanero pues sentían que Ismael era algo así como el
proveedor de noticias frescas, que muchas veces en sus respectivos trabajos los
hacía ver como personas “siempre bien informadas”. Miguel, contador público y
Ernesto, junto con Javier, abogados penalistas de un importante bufete. Cuatro
hombres en los treinta, profesionistas realizados, pero que siempre consideraban
la actividad de su amigo como privilegiada...Yo lo que creo chicos, es que Uds.
equivocaron su vocación, solía decirles...
A esta reunión temprana
usualmente se incorporaba una mujer,
Analia, también periodista en ciernes, y de quien tal vez todos estaban
un poco enamorados, aunque interiormente se sentían viejos para ella... Apenas
tiene 24 años ¡por Dios! Además, no le interesan ni los contadores ni los
abogados... creo que el que le gusta es otro... Ismael los miraba con el seño
fruncido... Pero esa mañana, ella no iba a estar presente.
- Bueno... platícanos...
¿como va la investigación?
Se
referían al seguimiento que su amigo le estaba dando desde hacía un par de
meses a un individuo que además de ser empresario y diputado, se quería
postular como Gobernador de un Estado de la República, y aunque aun no se había
“destapado”, si se rumoraba que esas eran sus intenciones, Mientras saboreaba el aromático café
negro, cerró el diario y se fue volando hacia la imagen de Analia. ¡Si que era
hermosa!, además de una chica luchadora, seria, valiente... y estaba consciente
que ella se había fijado en él, lo cual le halagaba mucho, pero por el
momento...
Volvió a la realidad, y
desde su celular llamó al contacto que tenía en la Policía Judicial-Federal;
una persona de la que nadie sabía nada, ni sus mas cercanos amigos... ¿podemos
vernos?... ¿donde siempre? Está bien; como a las nueve de la noche me parece
perfecto...
A la hora en punto,
entró al barcito de mala muerte, viendo al fondo frente a una cerveza, al
hombre con el que se iba a entrevistar. Ninguno de los dos resaltaba por su
buen vestir; se veían como dos camaradas que quedan de encontrarse después del
trabajo... Haciendo una seña con la mano, el también pidió una... ¡bien fría,
por favor!...
- Bien... ¿y que me
tienes?
- Pues algo bueno...
Definitivamente esa gente se dedica a la trata... También le hacen a la droga,
pero no tanto... Lo de ellos, son las personas.
- ¿Mujeres?
- Mujeres, niñas
jovencitas... e incluso chamacos...
- ¡Malditos!, y este tipo.
¿Está metido en eso?
- Ahora, te traigo una
verdadera bomba, allá tu veras si la usas y como...
- ¿Y de que se trata?
- De un video y algunas
fotos... El video no tiene fecha, parece que fue editado, pero en la fotos si
se le alcanza a ver al tipo con otros y unas chamacas... Mientras hablaba le
pasaba por debajo de la mesa un sobre cerrado... Creo, agregó, que también vas
a reconocer a algunos de los que están con él... Hay imágenes fuertes...
- Las fotos no eran gran
cosa... Sí se veía al tipo con unas jovencitas; una de ellas sentada en sus
piernas, mientras reía a carajadas y hacía la señal de salud al otro hombre que
estaba casi frente a él, un poco de lado, pero se le alcanzaba a reconocer... Era uno de los
que estaban en la reunión del bar donde el lo había descubierto la primera
vez... Un reconocidísimo delincuente que se suponía era “uno de los mas
buscados” por las diferentes policías, que, o se hacían los pendejos, o
sencillamente no les convenía atraparlo aun...
-
- Puso el video, y se
recostó en el sillón. Comenzaba con un hombre de espaldas vestido de cuero
negro, que se ponía una máscara, terminado lo cual, tomó un látigo con el que castigó
el aire con fuerza. La cámara hace un
paneo para que pudiera observarse que había audiencia masculina, pero en una
imagen oscurecida donde no podía distinguirse ningún rostro. Una suave música
de fondo acompaña la escena.
-
- En el siguiente cuadro
se ve un colchón en el suelo cubierto con una sábana blanquísima con cierto
brillo -parecía seda- sobre el cual una jovencita, a la que apenas se le
comenzaba a dibujar la figura femenina, yacía atada de pies y manos, como
crucificada, con las piernas separadas... En su cara, un antifaz igualmente blanco
cubría sus ojos... Se siente restallar el látigo varias veces, al mismo tiempo
que se escuchan los gritos de la joven... En la siguiente toma se ve el cuerpo surcado
por los cintarazos del látigo, que hábilmente le habían cruzado los muslos, y
chispas de sangre relucían sobre la blancura de la tela...
- Ella llora casi en
silencio, mientras el hombre del látigo se acerca a una pequeña mesa, tomando
una figura metálica entre sus manos, con forma de un norme pene, que el ojo de
la cámara sigue hábilmente. El torturador se acuesta casi sobre el cuerpo de la
joven que solloza inconteniblemente. Se escucha que le dice en tono dulce,
mientras lame su cara, y la fuerza a que ella haga lo propio sobre el artefacto
metálico que sostiene en su mano derecha, cálmate linda... cálmate, esto ya va a
terminar... Vas a disfrutarlo... La cámara centra su enfoque en el rostro de la
joven... En ese momento, su boca se abre desmesuradamente, mientras lanza un
terrible alarido. Segundos después, la cabeza cae de lado sobre su mejilla
izquierda... No se escucha ni el más leve ruido. La mano del hombre del látigo
retira el antifaz de aquélla niña, y la imagen muestra sus ojos terriblemente
abiertos, estáticos y horrorizados, mientras se escucha una voz gutural que
dice... está muerta... Ahora, la sangre cubre un enorme espacio del colchón...
y la música continúa sonando...
- Ismael no puede contener
el vómito que llega con furia a su garganta, teniendo apenas tiempo de tomar la
papelera bajo el escritorio... Otro maldito video snuff... ¡Hijos de su
chingada madre!