Bueno...dada la especie de conmociòn que causò este escrito entre mis maravillosos, queridos y entrañables amigos..."que me aguantan"...dirè lo siguiente...estaba pensando como serìa si uno tuviera la oportunidad de saber que harìa, como harìa... o como hacen los que saben - o que fuera natural saberlo - en que momento nos corresponderìa dejar este plano...y ya...¡a escribir se ha dicho!...LOS QUIERO A TODOS...

Dicen que me despido poco a poco, que no soy capaz de un adiós definitivo. Tal vez es cierto, no lo se, pero me gusta mas así.
Los adioses bastos, fuertes, me parecen sucios… sin alma. Aunque sepa que me voy, me gusta hacerlo sutilmente, dejando entrever mis intenciones, que los demás lo vayan asimilando, acostumbrándose a ello.
De todos modos sucederá, irremediablemente, pero no es asunto de andarlo publicando, o lanzarlo a la cara cual bofetada. Siempre hay quien lo resienta, quien seguro vaya a sufrir con esa partida, pero al ser inevitable y sin boleto de regreso, considero mas amable y amoroso, dejarlo traslucir, como quien no quiere la cosa.
Además, cuando realmente llegue el momento va a notarse, resultará obvio, pero los corazones del que parte y del que se queda lo recibirán con la resignación del que ha aceptado lo natural e impostergable.
Lo digo porque lo sé…hace un mes que me llegó el aviso del final de mi paso por este plano terrenal, y mientras memorizo mi entorno, mientras aprovecho para llevarme grabadas las imágenes de lo amado, de lo que no podré llevarme conmigo; mientras atesoro las sonrisas de mis seres queridos, se que ellos se van preparando también para el adiós, que aunque lo ignoren ahora, será solo transitorio, pasajero…
Pues el tiempo terrenal, es el que a veces pareciera que se nos hace eterno…
Los adioses bastos, fuertes, me parecen sucios… sin alma. Aunque sepa que me voy, me gusta hacerlo sutilmente, dejando entrever mis intenciones, que los demás lo vayan asimilando, acostumbrándose a ello.
De todos modos sucederá, irremediablemente, pero no es asunto de andarlo publicando, o lanzarlo a la cara cual bofetada. Siempre hay quien lo resienta, quien seguro vaya a sufrir con esa partida, pero al ser inevitable y sin boleto de regreso, considero mas amable y amoroso, dejarlo traslucir, como quien no quiere la cosa.
Además, cuando realmente llegue el momento va a notarse, resultará obvio, pero los corazones del que parte y del que se queda lo recibirán con la resignación del que ha aceptado lo natural e impostergable.
Lo digo porque lo sé…hace un mes que me llegó el aviso del final de mi paso por este plano terrenal, y mientras memorizo mi entorno, mientras aprovecho para llevarme grabadas las imágenes de lo amado, de lo que no podré llevarme conmigo; mientras atesoro las sonrisas de mis seres queridos, se que ellos se van preparando también para el adiós, que aunque lo ignoren ahora, será solo transitorio, pasajero…
Pues el tiempo terrenal, es el que a veces pareciera que se nos hace eterno…
ADELFA MARTÌN


...































