Escritores mexicanos y extranjeros condenan los asesinatos de periodistas...Cerca de medio centenar de escritores, poetas, periodistas y defensores de la libertad de expresión mexicanos y extranjeros convocados por el PEN Club Internacional condenaron hoy los asesinatos de 67 periodistas y las desapariciones de otros en una jornada de protesta en la capital mexicana. El poetaHomero Aridjis recordó que la cifra de muertos en la lucha contra los carteles asciende a más de 50.000 por lo que los asesinatos de periodistas pasan desapercibidos y los crímenes permanecen impunes. México es un país donde hay asesinados, pero no hay asesinos",
Y una musiquita venezolana como fondo, para acompañar la lectura del cuento...
LAURA
La pobreza había sido un factor presente a través de toda la vida de Laura.
Este hermoso nombre lo recibió de su abuela materna, quien fue para ella casi como una madre. Era la mayor y la única mujer de cinco hermanos, razón por la cual y para aliviar un poco el escuálido presupuesto familiar, la abuela había decidido llevársela a vivir con ella siendo un bebé. Como además las casas estaban distantes apenas unas cuadras, iba diariamente a visitar a su mamà al salir de la escuela, y a darle una vuelta a sus hermanos, que permanecían demasiado tiempo solos.
Su padre era figura casi siempre ausente y cuando estaba, las discusiones y los pleitos no se hacían esperar, bien fuera porque llegaba pasado de copas, o porque lo que aportaba para el gasto jamás alcanzaba. Varias veces Laura los vio pelear fuertemente llegando incluso a las manos, o lo terminaban pagando los niños, donde ellos aliviaban sus propias frustraciones.
Cada vez que esto sucedía ella se prometía no volver jamás, pero el amor y la preocupación por su familia la superaba, así que los visitaba cuando sabia que no estaría su padre. En las pocas ocasiones en que podía conversar con su madre le preguntó alguna vez… ¿porqué lo soportas mamà?, y siempre recibía las mismas respuestas…es que tu padre es bueno, yo lo quiero…o... ¿y que voy a hacer sola con cuatro hijos? Se dio por vencida pero jurándose que eso a ella no iba a sucederle, que estudiaría lo más que pudiera para ser una mujer independiente y no verse obligada a soportar humillaciones.
Terminó la escuela secundaria y comenzó el bachillerato. Su propósito era hacer una carrera corta, pues su abuela ya era mayor y sabía que lo antes posible debería estar preparada para trabajar, no solo por sus ansias de ser autosuficiente, sino porque tendría que correr con los gastos de la persona que mas la había apoyado en su vida.
A los 16 años era una joven hermosa, bastante tímida y recatada, cosa que sus amigas solían criticarle, pues a pesar de haberse criado en un pueblo “el modernismo” (así decían los viejos), había hecho su aparición y nada era…como solía ser…
Cuando cumplió 15, su abuela le había dicho como estaban dispuestas las cosas para cuando ella faltara. Tu sabes hija que mi única posesión es esta casita muy sencilla y sin lujos, pero tanto el terreno que está bardeado como el techo son míos, y pasarán a ser tuyos. Así está estipulado en mi testamento, que le dí a guardar a mi viejo amigo el Padre Juan, por si yo falleciera antes de tu mayoría de edad, y quien será el que me ayude a dar el paso de este lado al otro…Eso, si el no se va primero…De todas formas, en la caja del rincón donde guardo fotos antiguas y otros papeles, se encuentra una copia de ese documento. Dinero no vas a heredar, pero la seguridad de un techo te va a ayudar mucho para salir adelante.
La abuela recibía desde hacía varios años una pensión modesta, y se ayudaba con sus animalitos, gallinas ponedoras y un par de puercos que criaba para luego venderlos al carnicero del pueblo. Además, los jitomates, cebollas y otras verduras para el gasto de la casa los sembraba en su huertita, dando incluso suficiente para ayudar a su hija. Así que poco a poco había logrado ir pagando los gastos de su funeral, porque no quería dejar problemas; las cosas no estaban para eso.
Faltando pocos días para su siguiente cumpleaños, Laura regresaba de la preparatoria bajo un fuerte aguacero de esos que suelen ser especialmente terribles en pleno Julio, con la alegría de haber terminado otro año escolar y visualizando las vacaciones a la vuelta de la esquina. Como siempre, desde la barda gritaba… ¡abue, ya llegué! No se sorprendió de encontrar la puerta sin cerrojo, pues por allí pocas cosas sucedían que tuviesen que ver con la delincuencia, desatada en casi todo el resto del país. Soltó sus libros en la mesa, y siguió diciendo...abue…abue…Debe estar en el patio lavando…pero no la vio. Fue a buscarla a su cuarto y como la puerta estaba cerrada tocó suavemente y al no recibir respuesta abrió, observando que se encontraba recostada…dormida a esta hora, que raro…
Abuela… ¿te sientes bien?, le rozó el hombro…De inmediato, un sudor frío recorriò su espalda y el corazón literalmente se le detuvo. Estaba muerta. Su abuela…estaba muerta. Como los justos, pensó, como las personas nobles y generosas que sencillamente se quedan dormidas sin sufrir; sin percatarse seguramente del final de su ciclo.
Un mes después tuvo que poner los pies en la tierra, dándose cuenta que ella no tenía ingresos, por lo que definitivamente y al menos por el momento debería abandonar sus estudios, pues era urgente que buscara trabajo.
Hablaba de esto con su madre, quien le dijo que las hijas de una de sus amigas se irían a trabajar al Norte, pues se estaban instalando fábricas maquiladoras de ropa y componentes electrónicos que buscaban permanentemente gente, y los sueldos eran mejores que los que se ofrecían en el pueblito. Tal vez podrías irte con ellas dos, pues son mayores que tu, lo cual me daría mucha tranquilidad, e incluso compartir vivienda. Y eso hizo.
Vendió los animales para obtener dinero suficiente para el viaje y los primeros días, y se fue con las muchachas, además de otras que también se unieron. Cuarenta y ocho horas estuvieron metidas en el autobús. Mayúscula sorpresa fue que ahí mismo en la terminal de llegada, había personas que venían a ofrecer trabajo. Recibieron varias tarjetas, buscaron hospedaje, y al siguiente día ya tenían empleo. Se decidieron por una fábrica de ropa que podía contratarlas a las tres.
Laura seguía pensando que no iba a abandonar su sueño de tener una carrera. Me esfuerzo un par de años, se decía, ahorrando lo más que pueda para sostenerme mientras termino el ultimo año de la preparatoria, y ya cuando empiece la universidad puedo trabajar y estudiar.
Rolaban turnos en la fábrica, por lo que no siempre tenían oportunidad de andar juntas, así que muchas veces le tocó salir a las doce de la noche, procurando buscar alguien conocido con quien tomar el autobús para volver a su casa. Ese sábado por primera vez desde que llegaron coincidiría que las tres lo tendrían libre, así que planearon salir a conocer la ciudad, comer algo por ahí, en fin, descansar un poco de la rutina. Cuando las hermanas se despertaron miraron hacia la cama de Laura sorprendiéndose de encontrarla vacía. Buscaron a las compañeras para preguntar por ella, quienes le dijeron que la habían visto salir hacia la parada del autobús, y que iba sola.
De inmediato fueron a reportar su desaparición a las autoridades…¡¡seguramente anda con el novio!! No tiene novio señor… ¡eso dicen todas!, y se sonreían entre ellos. Además, nosotros no podemos hacer nada hasta que pasen 48 horas.
Estuvieron sábado y domingo preguntando acá y allá. Mucha gente la había visto, tanto en su trabajo como a la salida, pero después de eso, nada…
El lunes en la mañana fueron nuevamente al Ministerio Público, y después de hacerlas esperar horas, tomaron su denuncia. Les dejaron una fotografía y algunas características personales, como un lunar bastante visible en el hombro derecho. Además se comunicaron con su familia, para que esta a su vez avisara a la madre de Laura sobre lo acontecido. La señora tardó poco más de una semana en llegar, debido a que se le dificultó reunir el dinero para el viaje. Para esa fecha, aún las autoridades no habían dado con su rastro.
Pocos días después se presento una patrulla policial en la casa, informando que se habían encontrado un par de cadáveres en el desierto, y que uno de ellos podría ser el de su hija. Fueron todas a la morgue. Aunque prácticamente irreconocible, pudieron darse cuenta que era Laura. Estaba completamente desnuda, los senos casi desprendidos, y el rostro golpeado de tal forma que uno de los ojos se salía de su órbita. Pero eso si, su hermoso lunar en el hombro derecho resaltaba perfectamente.
Tres años después, y previas pruebas de ADN para confirmar su identidad, a la madre de Laura le siguen diciendo…estamos investigando, aún no tenemos nada…
Exactamente lo mismo que le han dicho a las familias de otras cuatrocientas jóvenes desaparecidas en los últimos diez años. Al menos ella había tenido el consuelo de sepultar a su hija, pues la mayoría de estas chicas de las que no se ha vuelto a saber, pareciera que se las hubiera tragado la tierra…
Se me hizo muy difìcil elegir un video, pues fue tan largo y realmente espectacular el festejo, que no es fàcil escoger lo mas representativo, especialmente para los gentiles amigos del extranjero que visitan este blog...