Ante Uds., señores de la muerte en México
(los de uno y el otro lado de La Ley)
YO SÌ ME ARRODILLO
Yo sì me arrodillo,
a pesar de mis achaques y mis años
sin pensar si me rebajo o me humillo,
si con ello, señores de la muerte,
pudiera rescatar un solo niño,
un hombre o una mujer,
y lograr arrancarlos de su puño
Yo sì me arrodillo,
para rogar y suplicar clemencia
ante los que perdieron ya su esencia
pues de la muerte se nutren y se sacian
Yo sì me arrodillo,
para pedir por Uds. al creador
porque logre penetrar sus corazones
ennegrecidos por el odio y el temor
Yo sì me arrodillo,
y decirlo así de claro no me apura
si con ello evitase yo una muerte
o pudiese aliviarles la tortura
Yo sì me arrodillo,
y mojaré de lágrimas mis suplicas
apelando a lo que aun les quede de alma
si no la matò ya su vil locura
Yo sì me arrodillo,
mirando a sus ojos fijamente,
tratando de buscar un remanente
de humanidad, que de seguro ahogan,
y que junto a sus muertos inocentes
en clandestina fosa está, seguramente,
pudriéndose como todo lo que tocan
Yo si me arrodillo,
pues de uno y otro lado de “la ley”
la muerte es constante y permanente
Si pactan para lograr un mejor bien
olvidando la soberbia y el orgullo,
habrán cumplido por fin, por una vez,
priorizando el futuro de la gente,
a quienes nada les importa su barullo
¡Gobierno y Sociedad, seamos conscientes!
(y asi me quedè, esperando se sellara el compromiso
y se firmara el acuerdo)
Mèxico, Abril 15, 2011